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Evolución biológica

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La evolución biológica es el proceso continuo de transformación de las especies a través de cambios producidos en sucesivas generaciones, y que se ve reflejado en el cambio de las frecuencias alélicas de una población.

Archivo:Charles Darwin.jpg

Generalmente se denomina evolución a cualquier proceso de cambio en el tiempo. En el contexto de las Ciencias de la vida, la evolución es un cambio en el perfil genético de una población de individuos, que puede llevar a la aparición de nuevas especies. Desde los años 1940, cuando emergió la nueva ciencia de la genética, la evolución ha sido definida más específicamente como un cambio en la frecuencia de alelos entre una generación y la siguiente.

Debido a que la palabra evolución puede ser utilizada en muchos contextos distintos, aún en los círculos biológicos, resulta útil el identificar adecuadamente algunos términos. La evolución, estrictamente hablando, es el cambio en la frecuencia de ocurrencias genéticas en un período de tiempo dentro de un grupo de genes. La teoría de la evolución es el modelo científico que describe el origen de todos los organismos vivientes a partir de un ancestro común. Charles Darwin y Alfred Russel Wallace propusieron la selección natural como mecanismo de la evolución. La forma en que actúa esta selección natural es objeto de varias propuestas como el gradualismo y el equilibrio puntuado, entre otras. En el lenguaje coloquial, la palabra "evolución" se utiliza tanto para designar el hecho de que todas especies actuales comparten un ancestro común como para hablar de las teorías científicas sobre los mecanismos a través de los cuales se produce este fenómeno, como son la teoría de Charles Darwin sobre la selección natural y la teorías de Gregor Mendel sobre la genética. En la Síntesis evolutiva moderna de la evolución significa un cambio en la frecuencia de un alelo dentro de un reservorio genético. Este cambio puede ser causado por una cantidad de mecanismos diferentes: selección natural, deriva genética o cambios en la estructura de una población (flujo genético). Esta teoría es la que se encuentra más ampliamente aceptada, porque es la única teoría científica. El creacionismo y el Lamarckismo no son teorías científicas.

Teoría científicaEditar sección

La síntesis moderna, al igual que sus antecedentes el darwinismo y la genética mendeliana, es una teoría científica. La evolución biológica es un fenómeno natural real, observable y comprobable empíricamente. Son las explicaciones o modelación conceptuales de los mecanismos y procesos que intervienen, los que conforman la teoría evolutiva moderna, llamada síntesis moderna de la evolución. Como cualquier teoría científica, el componente especulativo esta sujeto a la verificación y falseo de hipótesis; pero en las ciencias biológicas actuales, la síntesis moderna es la teoría más robusta para explicar fenómenos evolutivos como la variación y la especiación.

La síntesis moderna de la evolución se basa en tres aspectos fundamentales:

  1. La ascendencia común de todos los organismos de un único ancestro.
  2. El origen de nuevos caracteres en un linaje evolutivo.
  3. Los mecanismos por los que algunos caracteres persisten mientras que otros desaparecen.

Ascendencia comúnEditar sección

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Artículo principal: Ascendencia común

Se dice que un grupo de organismos tienen ascendencia común cuando tienen un ancestro común. En biología, la teoría del ancestro común universal propone que todos los organismos de la tierra descienden de un ancestro común o de un recurso genético común (aunque se sospecha que la vida pudo haber surgido como mucho, alrededor de unas 10 veces en el curso de la historia, esto no elimina la posibilidad de que todas las formas de vida que hoy conocemos desciendan de un ancestro común único; ya que esto depende mayormente de las capacidades replicativas diferenciales de esos primeros organismos).

La evidencia de un ancestro común puede encontrarse en las características compartidas entre todos los organismos vivientes. En la época de Darwin, sólo se podía encontrar evidencia de características compartidas por observación de similitudes en la morfología tales como el hecho de que todas las aves — aún aquellas que no vuelan — tienen alas. Actualmente, la teoría de la evolución ha encontrado evidencia que la respalda debido al estudio del ADN por parte de otra rama de la ciencia como es la genética. Por ejemplo, todos los seres vivientes utilizan ácidos nucleicos como su material genético y adicionalmente utilizan los mismos veinte aminoácidos como las piezas de construcción para las proteínas. Todos los organismos utilizan el mismo código genético (con algunas derivaciones extremadamente raras y menores) para traducir secuencias de ácidos nucleicos a proteínas. Debido a que la selección de estas características es arbitraria, su universalidad es fuerte evidencia en respaldo a la teoría del origen común para todos los seres vivientes.

Adicionalmente, la abiogénesis — generación de la vida a partir de materia inerte — nunca ha sido observada, indicando que el origen de la vida a partir de componentes no vivos es o bien extremadamente raro, o sólo ocurre bajo condiciones muy diferentes de las que tiene la Tierra en la actualidad. A pesar de todo, el experimento de Miller-Urey en 1953 sugirió que la abiogénesis era posible en las condiciones primordiales.

Dado que la abiogénesis es rara o imposible en las condiciones actuales y el proceso evolutivo es extremadamente lento, la diversidad y complejidad de la vida moderna requiere que la Tierra tenga miles de millones de años de edad. Esto es compatible con la evidencia geológica que indica que la Tierra tiene aproximadamente 4.600 millones de años (Véase cronología de la evolución).

La información sobre el desarrollo del inicio de la vida incluye datos de las áreas de geología y ciencia planetaria. Estas ciencias proveen información sobre la historia de la Tierra y los cambios producidos en ella por la existencia de vida. Gran cantidad de información sobre las primeras etapas de la Tierra han sido destruidos debido a procesos geológicos ocurridos desde entonces.

Evidencia morfológicaEditar sección

Los fósiles son importantes para estimar cuándo se desarrollaron varios linajes. Como la fosilización es infrecuente, ya que usualmente requiere que se depositen partes duras (como huesos) y se produzca la muerte cerca a un sitio donde se estén depositando sedimentos, el registro fósil solo proporciona información disgregada e intermitente sobre la evolución de la vida. La evidencia fósil de esa vida está esparcida antes de la evolución de los organismos con partes corporales duras, como las conchas, los huesos y los dientes, pero existe en forma de antiguos microfósiles, y la fosilización de viejas madrigueras y algunos pocos organismos de cuerpo blando.

No obstante, se ha encontrado evidencia fósil de organismos prehistóricos a lo largo y ancho de la Tierra. La edad de los fósiles suele poder deducirse del contexto geológico en el cual se encontraron; y su edad absoluta se puede verificar con radiometría. Algunos fósiles se parecen a organismos actuales, mientras que otros son radicalmente diferentes. Los fósiles se han usado para determinar en qué momento se desarrolló un linaje, y puede usarse para demostrar la continuidad entre dos linajes diferentes a través de los "fósiles transicionales". La paleontología investiga la evolución en su mayoría a través del análisis de los fósiles.

La filogenia, el estudio de la ascendencia de las especies, ha revelado que las estructuras con similar organización interna pueden desempeñar funciones divergentes. Las extremidades de los vertebrados son un ejemplo común de esas "estructuras homólogas". Un órgano o estructura vestigial puede existir con propósitos limitados o inexistentes en un organismo, pero con un propósito claro en otro. Las muelas del juicio y el apéndice vermiforme de los humanos son ejemplos comunes (a pesar de que, en este último caso, se sabe que posee funciones relacionadas con el sistema inmune, si bien no es indispensable).

Evidencia genéticaEditar sección

La comparación de secuencias génicas revela que los organismos filogenéticamente cercanos poseen un mayor grado de similaridad de secuencia que los filogenéticamente distantes. Por ejemplo, se observa aproximadamente un 1,2% de divergencia (basada en sustituciones) entre secuencias de ADN humano neutras y las del pariente vivo más cercano de la especie Homo sapiens, es decir, el chimpancé; mientras que la cifra es de un 1.6% comparándolas con las del gorila y un 6.6% para el babuino. La comparación de secuencias está considerada una medida tan robusta que con frecuencia se utiliza para corregir errores en el árbol filogenético, en casos donde escasean otro tipo de evidencias.

Por otra parte, existe otra fuente de evidencia para la descendencia común, proveniente de lo que se han llamado relictos génicos . Los pseudogenes son regiones de ADN homólogas con respecto a un gen de un organismo relacionado, pero que han dejado de ser activas y parecen estar sujetas a un proceso continuado de degeneración.

Dado que los procesos metabólicos no dejan fósiles, la investigación en torno a la evolución de los procesos celulares básicos es realizada por medio de comparaciones entre organismos actuales. Numerosos linajes han divergido en diferentes estadios de desarrollo, de modo que se hace teóricamente posible determinar en qué momento aparecieron ciertos procesos metabólicos mediante la comparación entre rasgos de los descendientes de un ancestro común..

El origen de la vidaEditar sección

Artículo principal: Origen de la vida

El origen de la vida no tiene nada que ver con la teoría de evolución. No se sabe mucho sobre las etapas más tempranas del desarrollo de la vida. Sin embargo, todos los organismos existentes comparten ciertas características, incluyendo la estructura celular y el código genético (Para los científicos que consideran a los virus como seres vivos, si bien los mismos no tienen una estructura celular, evolucionaron a partir de organismos que sí las poseían, probablemente comportándose originalmente como transposones). La mayoría de los científicos interpretan estas semejanzas como evidencia de que todos los organismos existentes comparten un ancestro común, el cual ya había desarrollado los procesos celulares más fundamentales, pero no hay acuerdo en la comunidad científica sobre la relación de los tres dominios de la vida (Archaea, Bacteria, Eukaryota) o sobre el origen de la vida. Los intentos realizados para tratar de desvelar la historia más temprana de la vida, generalmente se enfoca en el comportamiento de las macromoléculas, particularmente el ARN, y el comportamiento de sistemas complejos.

A pesar de que los orígenes de la vida nos son todavía desconocidos, otros hitos en la historia evolutiva de la vida son bien sabidos. La aparición de la fotosíntesis oxigénica (hace alrededor de 3000 millones de años) y el posterior surgimiento de una atmósfera rica en oxígeno y no reductora, puede rastrearse a través de depósitos laminares de hierro, y bandas rojas posteriores producto de los óxidos de hierro. Este fue un pre-requisito necesario para el desarrollo de la respiración celular aeróbica, la cual se cree que emergió hace aproximadamente 2000 millones de años. En los últimos mil millones de años, organismos pluricelulares simples, tanto plantas como animales, comenzaron a aparecer en los océanos. Poco después del surgimiento de los primeros animales, la explosión Cámbrica (un período breve de diversificación animal sin paralelo y remarcable, documentado en los fósiles encontrados en los sedimentos en Burgess Shale vio la creación de la mayoría de los bauplans, o plan tipo, de los animales modernos. Hace alrededor de 500 millones de años, las plantas y hongos colonizaron la tierra, y fueron seguidos rápidamente por los artrópodos y otros animales, llevando al desarrollo de los ecosistemas terrestres con los que estamos familiarizados.

El surgimiento de nuevos caracteresEditar sección

Mecanismos de la herenciaEditar sección

En la época de Darwin, los científicos no estaban de acuerdo sobre cómo se heredan las características. Actualmente, el origen de la mayoría de las características hereditarias puede ser trazado hasta entidades persistentes llamadas genes, codificados en moléculas lineales llamadas ADN . El ADN varía entre los miembros de una misma especie y también sufre cambios o mutaciones.

También existen formas de variación hereditaria que no están basadas en el ADN. El proceso que produce estas variaciones deja intacta la información genética y es con frecuencia reversible. Este proceso es llamado herencia epigenética y puede incluir fenómenos como la metilación del ADN, la herencia estructural. Se sigue investigando si estos mecanismos permiten la producción de variaciones específicas beneficiosas en respuesta a señales ambientales. De ser éste el caso, algunas instancias de la evolución podrían ocurrir fuera del cuadro típicamente darwiniano, lo que evitaría cualquier conexión entre las señales ambientales y la producción de variaciones hereditarias.

MutaciónEditar sección

Artículo principal: Mutación

Darwin no conocía la fuente de las variaciones en los organismos individuales, pero observó que parecían ocurrir aleatoriamente. En trabajos posteriores se atribuyó la mayor parte de estas variaciones a la mutación. La mutación es un cambio permanente y transmisible en material genético (usualmente el ADN o el ARN) de una célula, que puede ser producida por errores de copia en el material genético durante la división celular y por la exposición a radiación, químicos o virus, o puede ocurrir deliberadamente bajo el control celular durante procesos como la meiosis o la hipermutación. En los organismos multicelulares, las mutaciones pueden dividirse en mutaciones germinales, que se transmiten a la descendencia y las mutaciones somáticas, que (cuando son accidentales) generalmente conducen a malformaciones o muerte de células y pueden producir cáncer.

¿Por que son importantes las mutaciones? Las mutaciones introducen nuevas variaciones genéticas, sin las cuales no habría evolución. Las mutaciones neutrales no afectan las oportunidades de supervivencia de los organismos y su ambiente natural y pueden acumularse a través del tiempo, lo que puede producir lo que es conocido como equilibrio puntuado, que es una interpretación moderna de la teoría clásica de la evolución.

La mayoría de los biólogos creen que la adaptación ocurre por la acumulación de muchas pequeñas mutaciones sin efectos notables. Sin embrago, la macromutación es un proceso alterno para la adaptación en donde ocurre una única mutación de gran envergadura.

Sobrevivencia diferenciada de característicasEditar sección

Al mismo tiempo que la mutación puede crear nuevos alelos, otros factores influencian la frecuencia de los alelos existentes. Estos factores hacen que algunas características se hagan frecuentes mientras que otras disminuyen o se pierden completamente. Existen tres procesos conocidos que influyen en la persistencia de una característica, o más precisamente, en la frecuencia de un alelo:

Selección naturalEditar sección

La selección natural se basa en la sobrevivencia diferenciada y tasas de reproducción como resultado del ambiente. La mortalidad diferenciada es la tasa de sobrevivencia de individuos hasta la edad de reproducción. Cuando sobreviven, todavía son seleccionados por la fertilidad diferenciada — es decir, su contribución genética total a la nueva generación.

La selección natural puede dividirse en dos categorías:

  • La selección ecológica ocurre cuando los organismos que sobreviven y se reproducen aumentan la frecuencia de sus genes en el patrimonio genético común sobre aquellos que no sobreviven.
  • La selección sexual ocurre cuando los organismos más atractivos para el sexo opuesto debido a sus características se reproducen con más y aumentan la frecuencia de estas características en el patrimonio genético común.

La selección natural trabaja con mutaciones en diferentes formas:

  • La selección de balanceo mantiene las variaciones dentro de una población a través de mecanismos tales como:

El papel central de la selección natural en la teoría de la evolución ha dado origen a una fuerte conexión entre ese campo y el estudio de la ecología.

Las mutaciones que no se ven afectadas por la selección natural son llamadas mutaciones neutrales. Su frecuencia en la población está dictada completamente por la deriva genética y el flujo genético. Se entiende que la secuencia de ADN de un organismo, en ausencia de selección, sufre una acumulación estable de mutaciones neutrales. El efecto probable de mutación es la propuesta de que un gen que no está bajo selección será destruido por las mutaciones acumuladas. Este es un aspecto de la llamada degradación genómica.

  • La selección de organismos por sus características deseables, cuando es provocada por el hombre, por ejemplo para la agricultura es llamada selección artificial.
  • La evolución Baldwiniana se refiere a la forma en que los seres humanos, capaces de aprender, pueden cambiar su ambiente o el ambiente de otras especies produciendo como resultado nuevas fuerzas de selección.

Deriva genéticaEditar sección

La deriva genética describe los cambios en la frecuencia de los alelos que no tiene por origen las presiones de la selección, sino más bien se deben a eventos no relacionados con la herencia. Esto es de especial importancia en poblaciones reducidas, donde las posibilidades de fluctuación de una generación a la siguiente son grandes. Estas fluctuaciones en la frecuencia de los alelos entre generaciones sucesivas puede producir la desaparición de algunos alelos de una población. Dos poblaciones separadas que parten de la misma frecuencia de alelos pueden derivar por fluctuación aleatoria en dos poblaciones divergentes con diferente conjunto de alelos (por ejemplo, alelos presentes en una población y que desaparecieron en la otra). Algunos eventos raros y poco frecuentes como una explosión volcánica, el impacto de un meteorito, etc. pueden contribuir a la deriva genética alterando la frecuencia de alelos fuera de las presiones selectivas normales.

Muchos aspectos de la deriva genética dependen del tamaño de la población (generalmente abreviada como N). En las poblaciones reducidas, la deriva genética puede producir grandes cambios en la frecuencia de alelos de una generación a la siguiente, mientras que en las grandes poblaciones, los cambios en la frecuencia de los alelos son generalmente muy pequeños. La importancia relativa de la selección natural y la deriva genética en la determinación de la suerte de las nuevas mutaciones también depende del tamaño de la población y de la presión por la selección: Cuando N × s (tamaño de la población multiplicado por la presión por la selección) es pequeña, predomina la deriva genética. Así, la selección natural es más eficiente en grandes poblaciones o dicho de otra forma, la deriva genética es más poderosa en las poblaciones reducidas. Finamente, el tiempo que le toma a un alelo fijarse en una población por deriva genética (es decir, el tiempo que toma el que todos los individuos de la población tengan ese alelo) depende del tamaño de la población: mientras más pequeña la población, menos tiempo toma la fijación del alelo.

Flujo genéticoEditar sección

El flujo genético es el único mecanismo por medio del cual las poblaciones se vuelven genéticamente homogéneas al mismo tiempo que forman un patrimonio genético común grande. Las migraciones de una población hacia áreas ocupadas por una segunda población pueden producir flujo genético. El flujo genético opera cuando no hay obstáculos culturales ni geográficos.

Microevolución y macroevoluciónEditar sección

Microevolución es un término usado para referirse a cambios de las frecuencias génicas en pequeña escala, en una población durante el transcurso de varias generaciones. Estos cambios pueden deberse a un cierto número de procesos: mutación, flujo génico, deriva génica, así como también por selección natural. La genética de poblaciones es la rama de la biología que provee la estructura matemática para el estudio de los procesos de la microevolución. P.ej. Las razas de colores en la población Mundial

Los cambios a gran escala, ocurridos en largos períodos de tiempo son comúnmente denominados Macroevolución (por ejemplo, los anfibios que evolucionaron a partir de un grupo de peces óseos). Éste término se refiere a los cambios que resultan en organismos substancialmente diferentes, y usualmente utilizado para los eventos que resultan en especiación, la evolución de una nueva especie. Los biólogos no acostumbran hacer una separación absoluta entre macroevolución y microevolución por varias razones, incluyendo el hecho de que no existe una definición universal sobre qué constituye un cambio 'macroevolutivo Fenómenos de mutación en ciertas especies (las mutaciones, no necesariamente son mutaciones puntuales, sino que nos podemos estar refiriendo a deleciones, inserciones y otras mutaciones cromosómicas), resultando en especies totalmente nuevas, ha sido observado tanto en condiciones de laboratorio como en la naturaleza.

La relación entre la microevolución y la macroevolución puede resumirse de la siguiente manera: la macroevolución es el resultado a largo plazo de sucesivas microevoluciones que, a lo largo del tiempo, resultan en dos poblaciones de organismos tan diferentes, que se puede decir que tuvo lugar un proceso de especiación. Desde un punto de vista biológico, no hay una verdadera diferencia entre macro y microevolución. Los dos términos fueron creados por los creacionistas para diferencias entre la evolución visible y comprobable en forma experimental, y la macroevolución extrapolada y no comprobable en forma experimental

Especiación y extinciónEditar sección

La especiación es la aparición de una o más especies a partir de una pre-existente. Existen varios mecanismos por los cuales esto puede ocurrir. La especiación alopátrica comienza cuando una subpoblación de una especie queda aislada geográficamente, por ejemplo por fragmentación del hábitat o migración. La especiación simpátrica ocurre cuando una especie nueva emerge en la misma región geográfica. La especiación peripátrica, propuesta por Ernst Mayr, es un tipo de especiación que existe entre los extremos de la especiación alopátrica y simpátrica. La especiación peripátrica es un soporte fundamental de la teoría del Equilibrio puntuado. La especiación parapátrica donde las especies ocupan áreas biogográficas aledañas pero hay un flujo genético bajo.

La extinción es la desaparición de las especies (por ejemplo, de su acervo génico). El momento de la extinción es considerado generalmente como la muerte del último individuo perteneciente a una especie. La extinción no es un proceso inusual medido en tiempo geológico - las especies son creadas por la especiación y desaparecen a través de la extinción.

Biología evolutivaEditar sección

Artículo principal: Biología evolutiva

La Biología evolutiva es un subcampo de la biología que se ocupa del origen y evolución de las especies, así como de sus cambios en el tiempo. La biología evolucionista es una especie de meta campo debido a que incluye científicos de muchas disciplinas tradicionales con orientación a la taxonomía. Por ejemplo, generalmente incluye científicos especializados en organismos particulares tales como la ornitología y la utiliza como medio para responder a preguntas generales sobre la evolución.

La biología evolutiva es una disciplina académica independiente que surgió en los años 1930 y 40 como resultado de la síntesis evolutiva moderna. Sin embargo, es en los años 1970 y 80 que un importante número de universidades crearon departamentos de biología evolutiva.

Historia del pensamiento evolutivoEditar sección

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Archivo:Stephen Jay Gould.png

La idea de una evolución biológica ha existido desde épocas remotas, notablemente entre los Helénicos como Epicuro, pero la teoría moderna no se estableció hasta llegados los siglos 18 y 19, con la contribución de científicos como Jean-Baptiste Lamarck y Charles Darwin. A pesar de que la transmutación de las especies era aceptada por una considerable parte de la comunidad científica antes de 1859, fue la publicación por parte de Darwin de El Origen de las Especies lo que trajo a la luz el primer mecanismo coherente por el cual el cambio evolutivo podía persistir: su teoría de la selección natural. Una carta de Alfred Russel Wallace, en la cual revelaba su propio descubrimiento de la selección natural, impulsó a Darwin a publicar su trabajo en evolución. Por lo tanto, a veces se comparte el crédito con Wallace por la teoría de la evolución (a veces llamada Teoría de Darwin-Wallace).

A pesar de que la teoría de Darwin pudo sacudir profundamente la opinión científica con respecto al desarrollo de la vida (e incluso resultando en una pequeña revolución social), no pudo explicar la fuente de variación existente entre las especies, y la propuesta de Darwin de la existencia de un mecanismo hereditario (pangénesis) no satisfizo a la mayoría de los biólogos. No fue recién hasta fines del siglo XIX y comienzos del XX, que estos mecanismos pudieron establecerse.

Cuando se "redescubrió" alrededor del 1900 el trabajo de Gregor Mendel sobre la naturaleza de la herencia que databa de fines del siglo XIX, se estableció una discusión entre los Mendelianos (Charles Benedict Davenport) y los biométricos Walter Frank Raphael Weldon y Karl Pearson), quienes insistían en que la mayoría de los caminos importantes para la evolución debían mostrar una variación continua que no era explicable a través del análisis mendeliano. Finalmente, los dos modelos fueron conciliados y fusionados, principalmente a través del trabajo del biólogo y estadístico R.A. Fisher. Este enfoque combinado, que empleaba un modelo estadístico riguroso a las teorías de Mendel de la herencia vía genes, se dio a conocer en los años 1930 y 1940 y se conoce como la teoría sintética de la evolución.

En los años de la década de 1940, siguiendo el experimento de Griffith, Avery, McCleod y McCarty lograron identificar de forma definitiva al ácido desoxirribonucléico (ADN) como el "principio transformador" responsable de la transmisión de la información genética. En 1953, Francis Crick y James Watson publicaron su famoso trabajo sobre la estructura del ADN, basado en la investigación de Rosalind Franklin y Maurice Wilkins. Estos desarrollos iniciaron la era de la biología molecular y transformaron el entendimiento de la evolución en un proceso molecular: la mutación de segmentos de ADN (ver evolución molecular).

A mediados de la década de 1970, Motoo Kimura formuló la teoría neutralista de la evolución molecular, estableciendo de manera firme la importancia de la deriva génica como el mayor mecanismo de la evolución. Hasta la fecha continúan los debates en esta área de investigación. Uno de los debates más importantes es sobre la teoría del equilibrio puntuado, una teoría propuesta por Niles Eldredge y Stephen Jay Gould para explicar la falta de formas transicionales entre los phyla.

Impacto de la teoría de la evoluciónEditar sección

A medida que se ha ido desarrollando la comprensión de los fenómenos evolutivos, posturas y creencias bien arraigadas se han visto revisadas, vulneradas o por lo menos cuestionadas. La aparición de la teoría evolutiva marca un hito, no solo en su campo de pertinencia al explicar los procesos que originan la diversidad del mundo vivo; sino también más allá del ámbito de las ciencias biológicas. Naturalmente, este concepto biológico choca con las explicaciones tradicionalmente creacionistas y fijistas de algunas posturas religiosas y místicas; y bien que aspectos como el de la descendencia de un ancestro común, aún suscita reacciones en algunas personas; el impacto más importante de la teoría evolucionista se da a nivel de la historia del pensamiento moderno y la relación de este con la sociedad. Este profundo impacto es en definitiva debido a la naturaleza no teleológica de los mecanismos evolutivos: es decir que la evolución no sigue un fin u objetivo. Las estructuras y especies no "aparecen" por necesidad (ni por designio divino) sino que a partir de la variedad de formas existentes solo las mejor adaptadas son conservadas en el tiempo. Este mecanismo "ciego", independiente de un plan, de una voluntad divina o de una fuerza sobrenatural ha sido explorado en consecuencia en otras áreas del saber. La adopción de la perspectiva evolutiva para abordar problemas en otros campos se ha mostrado enriquecedora y muy vigente; sin embargo en el proceso también se han dado abusos (p.e. el atribuir un valor biológico a diferencias culturales y cognitivas) o deformaciones de la misma (como justificativo de posturas eugeneticas).

Evolución y sistemas éticosEditar sección

La teoría de la evolución por acción de la selección natural también ha sido adoptada como fundamento para varios sistemas éticos y sociales, como el Darwinismo social, el cual mantiene que la supervivencia del más apto explica y justifica las diferencias de bienestar y éxito entre las sociedades, las personas y la eugenesia, que claman que la civilización humana estaba revirtiendo la selección natural permitiendo que los menos aptos sobrevivieran y se procrearan en exceso con respecto a los más aptos. Después de que las atrocidades del Holocausto fueran vinculadas con la eugenesia, dejó de ser vista de manera favorable por la opinión pública y científica (a pesar de que tampoco había sido aceptada universalmente en el pasado).

La noción de que los humanos comparten ancestros comunes con otros animales, también afectó la manera en la que algunas personas ven la relación entre los humanos y otras especies. Muchos de los defensores de los derechos humanos mantienen que si los animales y humanos son de la misma naturaleza, entonces los derechos no pueden ser distintos para los humanos. Esta teoría también ha sido incorporada en otros campos del conocimiento, creando híbridos tales como la psicología evolutiva y la sociobiología

Evolución y religiónEditar sección

Antes de que los estudios serios de la geología como ciencia comenzaran, a principios del siglo XIX, las religiones occidentales de manera casi unánime descontaban o condenaban cualquier propuesta que implicara que la vida es el resultado de un proceso evolutivo, así como casi cualquier otro científico. Sin embargo, a medida que la evidencia geológica se empezó a acumular alrededor del mundo, un grupo de científicos comenzaron a cuestionar si una interpretación literal de la creación relatada en la Biblia Judeo-Cristiana podía reconciliarse con sus descubrimientos (y sus implicaciones). Algunos geólogos religiosos, como Dean William Auckland en Inglaterra, Edward Hitchcock en Norteamérica y Hugo Millar en Escocia siguieron justificando la evidencia en términos de un Diluvio universal, pero luego que Charles Darwin publicara su Origen de las Especies en 1859, la opinión científica comenzó a alejarse rápidamente de la interpretación literal de la Biblia. Este debate temprano acerca de la validez literal de la Biblia no se llevó a cabo tras puertas cerradas, y desestabilizó la opinión educativa en ambos continentes. Eventualmente, instigó una contra-reforma que tomó la forma de un renacer religioso en ambos continentes entre 1857 y 1860.

Algunos grupos, principalmente en los Estados Unidos, interpretan en las Escrituras que un ser supremo creó directamente a los humanos y a otros animales como especies separadas. Este punto de vista es comúnmente llamado creacionismo, y sigue siendo defendido por algunos grupos religiosos, particularmente entre los protestantes norteamericanos. Esto ha llevado a un duro conflicto entre la creación y evolución en la educación pública, a pesar de que parece ser un fenómeno local (aunque cabe destacar que, por ejemplo, aún en el año 2005; en Italia hubo un intento de suspensión de la enseñanza de la teoría de la evolución).

En respuesta a la aceptación científica de la teoría de la evolución, muchos religiosos han unificado los puntos de vista científico y religioso, ya sea de manera formal o informal. Algunos religiosos han adoptado un enfoque desde la evolución teísta, en donde Dios provee una chispa divina que inicia el proceso de la evolución, y (o) donde Dios ha guiado el curso de la evolución.

Por ejemplo, la Iglesia Católica Romana, a partir de 1950 con la encíclica Humanis generis del Papa Pío XII, tomó una posición neutral con respecto a la evolución. "La Iglesia no prohíbe que… las discusiones e investigaciones, de parte de hombres de experiencia de ambos campos, tengan lugar con respecto a la doctrina de la evolución, siempre que busque el origen del cuerpo humano como viniendo de materia viva pre-existente" [2]. Dirigiéndose a la Academia Pontífice de Ciencia, el 22 de Octubre de 1996, el Papa Juan Pablo II actualizó la posición de la Iglesia, reconociendo que la Evolución es "algo más que una hipótesis" [3]. (Para mayor información ver: Evolución y la Iglesia Católica Romana).

En los países o regiones en los cuales de la mayoría de la población mantiene fuertes creencias religiosas, el creacionismo posee un atractivo mucho mayor que en los países donde la mayoría de la gente posee creencias seculares. Desde los años 1920 hasta el presente en los Estados Unidos, han ocurrido varios ataques religiosos a la enseñanza de la teoría evolutiva, particularmente por parte de los evangelistas. Algunos creacionistas, como el Dr. Kent Hovind, creen que la evolución es la base para el nazismo, el comunismo, el marxismo, la alabanza a la madre tierra y el racismo; y que “los dinosaurios estaban en el Jardín del Edén, siempre han convivido con el hombre, se encontraban en el Arca de Noé y que algunos pueden estar vivos hoy en día en algunas partes del mundo”

Véase tambiénEditar sección

Enlaces externosEditar sección

ReferenciasEditar sección

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